RIESGOS DE LA GRASA ABDOMINAL

 

Son muchas las personas que sufren exceso de grasa abdominal, podemos tener un peso adecuado y, sin embargo, acumular ese pequeño exceso de grasa alrededor de la cintura.

Con los años, se hace cada vez más complicado quitarnos esa grasa que, además de ser estéticamente desagradable, tiene importantes efectos en nuestra salud a largo plazo.

Con este artículo te mostraremos los riesgos que conlleva la acumulación de grasa abdominal y te enseñaremos a eliminarla de la forma adecuada.

Antes de continuar, resaltaremos la importancia de no asociar la pérdida de grasa a la pérdida de calorías exclusivamente. El hecho de reducir la cantidad de energía que entra en el cuerpo y aumentar la energía que ejercemos dará como resultado un balance energético negativo, por lo que correremos cierto riesgo de desnutrición.

RIESGOS DE LA GRASA ABDOMINAL:

Nuestro cuerpo aprovecha los pequeños excesos de grasa como “reserva energética” para el correcto funcionamiento de los órganos y para protegernos de agentes externos, como por ejemplo los cambios climáticos. No obstante, si esas energías no se queman, tienden a convertirse en ácidos grasos que se acumulan en el hígado y en los tejidos musculares y que pueden ocasionar graves problemas a largo plazo:

    • Obstrucción de las arterias
    • Incremento de los problemas cardíacos
    • Aumento de los triglicéridos
    • Desequilibrio de las hormonas del metabolismo

 

CÓMO REDUCIR LA GRASA ABDOMINAL:

  • Come los alimentos adecuados y bebe mucha agua

La posibilidad de reducir la grasa abdominal depende, sobre todo, de la alimentación que llevemos. Trata de tener siempre a mano frutas y verduras para saciar el apetito y evita los alimentos grasos y los hidratos de carbono.

Un buen truco es incluir vegetales crudos en nuestra dieta, de esta forma, activamos nuestro organismo para que se quemen las grasas y alimentos con alto contenido en fibra, que nos ayudarán a que la absorción de estas sea menor.
No debes olvidar la importancia de beber agua durante el día. La falta de agua en el organismo y la consecuente sensación de sed deriva, muchas veces, en que el cerebro nos pida consumir alimentos azucarados y grasos

  • Haz ejercicio con picos de intensidad o cambios de ritmo

Para reducir la grasa abdominal lo ideal es realizar entrenamientos de intervalos de alta intensidad, combinando períodos cortos de alta intensidad (y por tanto anaeróbicos) con descansos breves de recuperación.

Los cambios de ritmo en el ejercicio aeróbico aumenta el metabolismo durante más tiempo después de la sesión que si se realiza de forma constante.

  • Duerme bien y lo suficiente

Dormir las horas suficientes es fundamental para que nuestro metabolismo esté regulado: entre 6 y 8 horas de sueño al día es lo más recomendable. Tener una regularidad en las horas de acostarnos y levantarnos también puede ayudar a evitar que se acumulen grasas en el vientre.